Acercándonos
al Pensamiento Económico;
Adam
Smith, David Ricardo, Karl Marx y John M. Keynes
1. Adam
Smith (Escocés: 1723 – 1790)
Sin duda el aporte fundamental, lo constituye su
célebre obra “Naturaleza
y Causa de la Riqueza de las Naciones”: (1776). Sus ideas fundamentales pueden resumirse en
los siguientes puntos:
- El funcionamiento
económico de la sociedad descansa en las leyes del mercado y en la
interacción del interés individual y la competencia. El empresario se
ve obligado, por las fuerzas de la competencia, a vender sus mercancías a
un precio próximo al costo de la producción; ello lo obliga a ser los
más eficiente posible de modo de mantener sus costos bajos y permanecer
en condiciones competitivas.
- Defensor del laissez
faire, en cuanto a la no intervención del gobierno en los asuntos
económicos. Para promover el bienestar, los mejores medios son el
estímulo del propio interés y el desarrollo de la competencia.
- El análisis del cambio
dinámico de la sociedad descansa sobre la teoría de la acumulación,
sostiene que la distribución del ingreso se distribuye entre las
diversas clases sociales y, de manera preferente, entre capitalistas y
los terratenientes.
- La fuerza de trabajo
asalariada no recibe lo suficiente para permitirles excedente alguno
sobre sus necesidades, mientras que los otros dos grupos sociales sí
podrían tener fondos suficientes para financiar inversiones y para
sostener sus niveles de vida normales.
- Dicho excedente podría
destinarse a la ampliación del consumo, pero el resultado para la
sociedad sería mejor si dicho excedente de fondos se ahorrara, las
rentas se convertirían en fondos que más tarde ampliarían la producción,
podría considerarse como el determinante básico del ritmo de
acumulación y, a su vez, de la tasa de expansión económica.
- Destacó los efectos de
la acumulación de los beneficios de los empresarios pues se reinvierten en
maquinarias, lo que permitirá mayores posibilidades de división del trabajo
y de aumentos de la producción y, por tanto, conducirá a una mayor
riqueza.
- Las ideas expuestas
harían que el sistema económico funcionara de manera independiente del
gobierno o de las personas, como si una “mano invisible” regulase el
sistema.
La Mano Invisible
- Se esboza como una
caracterización del modo en que funcionan los mercados.
- No solo asigna las
tareas, sino que dirige a las personas en su elección de ocupación
y hace que se tengan en cuenta las necesidades de la sociedad.
- El mercado regula cuáles
son las mercancías que han de producirse. La esencia de la economía de
mercado es que en él todo se convierte en mercancías, con un
precio, y que la oferta de estas mercancía es sensible a los
cambios que ellos experimenten.
- Es el mercado el que decide la cantidad de
bienes que se producen. La
demanda por estos bienes incentiva a los productores, posibilidades de obtener más beneficios,
aumentando la producción de dichos bienes
Estas interrelaciones de consumidores y productores determinan,
la cantidad de bienes que se producen.
David
Ricardo (Inglés: 1772 – 1823)
Ricardo constituye uno de los pilares de la Escuela
Clásica, y desplazo el énfasis desde la producción a la distribución, punto de
partida para el estudio posterior del Comercio Internacional.
Los aspectos más significativos de su indagación y
aporte son los siguientes:
§ Descubrir la base que permite del intercambio entre
las mercancías y las relaciones que de él se generan, interesándose por los
precios relativos más que por los absolutos, en atención a que las mercancías
obtienen su valor de dos fuentes: de sus escasez y de la cantidad de trabajo
necesario para obtenerlas.
- Su análisis de la
renta de la tierra y el desarrollo de la teoría de los costos
comparativos, fueron sus contribuciones más significativas al mundo de
la economía.
- Las diferencias en la
calidad de la tierra determinarían que, si bien los propietarios de las
tierras fértiles obtendrían rentas cada vez más altas, la producción
en las de peor calidad generaría sólo lo justo para cubrir los costos, sin
lugar a la renta.
- El crecimiento de la población acompañaba a la
expansión económica, y que esta expansión
generaría un aumento de las necesidades de alimentos, la que solo podía
satisfacerse a costos más altos.
- A fin de mantener los
salarios reales a su nivel anterior, serían necesarios salarios monetarios
más altos, lo cual haría disminuir la participación de los beneficios en
el producto.
- El proceso de expansión
económica podía atentar contra sus propios cimientos; la acumulación de
capital a partir de los beneficios, generaría el estado estacionario,
en el que no habría crecimiento.
- Desarrolló la teoría
de los costos comparativos defendiendo que cada país debería
especializarse en aquellos productos que tuvieren un costo comparativo más
bajo e importar aquellos cuyo costo comparativo fuera más elevado.
Política de Libre Comercio Ricardiana
Según esta política, cada país debe dedicar su
capital y trabajo a aquellas actividades productivas que les resulten más
beneficiosas. De esta forma, se distribuye el trabajo con la mayor eficiencia y
aumenta al mismo tiempo la cantidad total de bienes, lo que contribuye el
bienestar general.
La Escuela Clásica
- El período de vigencia clásica puede situarse entre 1776, año en
que se publica la Riqueza de las Naciones, de Adam Smith, y 1871,cuando
aparecen las obras claves de los marginalistas.
- La doctrina clásica se ha identificado frecuentemente con el liberalismo económico, por cuanto
los elementos esenciales de dicha escuela son la libertad personal, la
propiedad privada, la iniciativa personal y el control individual de la
Empresa.
- Los rasgos fundamentales del Pensamiento Clásico:
- La norma básica fue el
laissez faire: el mejor gobierno es el que interviene menos. El mercado libre y
competitivo determina la producción, los precios y la distribución de la
renta.
- A excepción de David Ricardo, destacan lo existencia de una
armonía de intereses, cada individuo, al tratar de alcanzar los
propios, servía a los intereses superiores de la sociedad.
- Se defendía a los
hombres de negocios, pues eran los que realizaban la acumulación de capital, factor
indispensable para la inversión y el crecimiento económico.
- Confiaban en la
competencia, como mecanismo regulador de la economía.
- Los clásicos defendían
la primacía del sector privado sobre el sector publico, el que se
traducía en despilfarro y corrupción .
Karl Marx (Alemán: 1818 – 1883)
La economía marxista.
La base de la teoría de
Marx la constituye su análisis de la historia, en el que postula que:
“En toda sociedad, entre cuantas han aparecido en la
historia, la división en clases está determinada por aquello que se
produce, como se produce y por la forma en que se intercambia la producción.
Las causas últimas de todo los cambios sociales, pacíficos
o no, hay que buscarlas no en las mentes de los hombres, sino en las mutaciones
experimentadas por los métodos de producción y de intercambio.”
ü La producción y el
intercambio de productos constituyen la base de todo orden social.
ü Se debe descubrir las
leyes del movimiento de la sociedad capitalista, para luego señalar, lo que
serían los cursos rectificatorios a seguir.
ü Se buscaba demostrar como
el capitalismo explotaba necesariamente a la clases trabajadora y que esta
explotación conduciría inevitablemente a su destrucción.
ü Se distingue entre los
conceptos de fuerza de trabajo y tiempo de trabajo. La fuerza de trabajo hace
referencia a la capacidad del hombre para el trabajo; el tiempo de trabajo es
el proceso real y la duración del trabajo.
ü El empresario paga al
trabajador una cantidad igual al valor de su fuerza de trabajo, pero este pago
equivale sólo a una parte de la producción diaria del trabajador y, por tanto,
sólo a parte del valor que este produce.
ü
La
clave de la explotación, en este sistema, está en el hecho de que existe una
diferencia entre el salario que recibe un trabajador y el valor del producto
que produce. Marx lo denomina “Plusvalía”.
John M. Keynes (Inglés : 1883 –
1946)
Su obra capital es “La Teoría General del Empleo, el Interés
y el Dinero” la cual pasará a constituir una nueva rama de la economía conocida
como Macroeconomía.
Los principios
fundamentales de la economía keynesiana se pueden concretar en los puntos
siguientes:
§ Al estudiar los
determinantes inmediatas de la renta y el empleo, expuso que existía una
importante interrelación entre la Renta Nacional y los Niveles de Empleo. Los
determinantes inmediatos son los gastos en consumo e inversión, el Gasto
Público constituye una adición al gasto total.
§ La situación de pleno
empleo es solo un caso especial; el caso más general y característico es el de
equilibrio con desempleo. Cuando el consumo y la inversión resulta insuficiente
para mantener el pleno empleo. El estado debería ser la fuente de gasto a la
que se acuda como ultimo recurso
§ El segundo grupo de
componente del sistema Keynesiano lo constituyen los determinantes últimos de
la renta y del empleo, o los determinantes del consumo e inversión. El nivel de
consumo varía con la renta mientras que ésta varía, porque cambia la inversión
o el gasto público y lo hace de forma multiplicativa: si la inversión aumenta,
la Renta se incrementará en un múltiplo de esta cantidad.
- Defendía que la inversión estaba determinado por:
§ la tasa de interés y la
eficacia marginal del capital, o tasa de rendimiento esperado sobre el costo de
las nuevas inversiones.
§ la eficacia marginal del
capital depende de las expectativas antes los beneficios futuros y del precio
de oferta de los activos de capital.
§ la tasa de interés la
definía como una recompensa al sacrificio de la liquidez, y por eso depende de
las preferencias por la liquidez.
§ el deseo de mantener la
riqueza en forma de activos financieros líquidos, y de la cantidad de dinero en
circulación mas depósitos.
§ las tres influencias
psicológicas fundamentales sobre la renta y el empleo son: la propensión al
consumo, el deseo de activos líquidos y la tasa de beneficio esperado de las
nuevas inversiones.
- La tesis fundamental de Keynes es que el sistema de mercado libre
o laissez faire ha quedado anticuado y que el estado debe
intervenir activamente para fomentar el empleo, forzando la tasa de
interés a la baja (también estimulando la inversión) y redistribuyendo la
renta con objeto de aumentar los gastos de consumo.
- Otorga al estado un vasto papel para estabilizar la economía en el
nivel de pleno empleo.
Extraído de:
Christian Looff Sanhueza, “Introducción Desarrollo del Pensamiento
Económico”, UCINF, 2003
Los monetaristas
Las
ideas keynesianas, que fueron aplicadas desde la posguerra, pierden vigor en
los sesenta frente a las ideas monetaristas, cuyo exponente es el
estadounidense Milton Friedman (1912). También son conocidos como neoliberales.
Se remiten con todo vigor a la ley del mercado, la oferta y demanda son capaces
de interactuar entre ellas y determinar los niveles óptimos de funcionamiento.
De esta manera, rechazan las políticas keynesianas, rechazando a los
instrumentos fiscales para centrar su atención en las políticas monetarias
(variaciones en la tasa de crecimiento de la cantidad de dinero, importancia de
la tasa de interés, etc.) Admiten una tasa natural de desempleo que depende
únicamente de factores reales y que únicamente se puede reducir en el largo
plazo.
Friedman, rechaza las relaciones keynesianas de la inversión y del
consumo. En efecto, respecto al consumo, sostiene que los individuos ajustan el
mismo de acuerdo al ingreso permanente y no el corriente o efectivo y niega que
haya una relación estable entre consumo e ingreso así como también rechaza la
estabilidad de la relación ingreso – inversión.
Si
admite que hay una relación estable entre la tasa de variación de la masa
monetaria y las fluctuaciones económicas y la inflación, aunque no puede
determinare con exactitud puesto que las variaciones en la cantidad de dinero,
se transforman en incrementos de precios por un lado y de producción por otro
con retardos temporales.
En
este modelo, no hay lugar alguno para el Estado, el mismo es por definición
perjudicial para la sociedad y el país, por lo cual debe reducirse a su mínima
expresión. El Estado despilfarra recursos, generalmente gasta más de lo que
recauda, o sea incurre en déficit presupuestarios y asigna los recursos en
forma ineficiente por las presiones que recibe de los distintos grupos sociales
(productores rurales, empresarios, exportadores, grupos o partidos políticos,
trabajadores etc.).
Del punto de vista monetarista, no deben fijarse metas como la
reducción de la tasa de desempleo en el corto plazo, pues depende de factores
reales que sólo es posible modificar en el largo plazo. Las autoridades sólo
deben proveer la cantidad de dinero para que la economía crezca a una tasa
constante, reducir el tamaño del sector público y reducir las regulaciones
administrativas, con ello se lograría el óptimo y se beneficiaría la sociedad
en su conjunto (aumentaría la inversión, disminuiría la desocupación, etc.).
El enfoque más ortodoxo a esta doctrina se asocia a los procesos
de apertura y liberalización comercial y financieras que se han aplicado por
ejemplo en los países latinoamericanos desde la década de los setenta. Asociado
a ello los diferentes procesos de privatización de empresas públicas
implementados en el continente (y en algunos países desarrollados como
Inglaterra), que se fortalecieron particularmente desde la década de los 80 con
las presidencias de Ronald Reagan en los Estados Unidos y de Margaret
Thatcher en el Reino Unido.
En el ámbito mundial, el modelo alcanzó con estos dos presidentes,
sin duda uno de los mayores respaldos políticos e ideológicos.
Sus enfoques actuales para la región Latinoamérica se sustentan en
las reformas del Estado de segunda generación: liberalizando y flexibilzando el
mercado laboral, reformulado los sistemas de seguridad social, de salud, la
enseñanza pública educativo etc.
Los
rasgos más salientes a fines del siglo XX
A
fines del siglo XX, se constatan una serie de fenómenos de particular
importancia e incidencia mundial. Dentro de ellas se destaca:
• En los noventa desaparece el bloque
soviético, con lo que además del reacomodamiento político que ello implica,
se abre todo un abanico en materia de acceso a materias primas más baratas, de
movimientos de capitales y de mano de obra, cuyos consecuencias aún no son
posibles de cuantificar en toda su dimensión. Países como Ucrania, Rusia,
Polonia, etc., poseedores de significativas cantidades de materias primas,
irrumpen al mercado mundial, abaratando los precios internacionales, con un
fuerte impacto en lo comercial y en lo productivo a escala internacional.
Conjuntamente, un fuerte flujo de capitales en la modalidad de inversión
extranjera directa y especulativa es destinado a varios de estos países. Por
otra parte, un significativo contingente de mano de obra calificada y no
calificada se ofrece a un mundo competitivo a valores significativamente
inferiores al mundo occidental desarrollado, disminuyendo así el pago por las
remuneraciones salariales. Así, Europa se ve “invadida” de cientos de miles de
europeos pertenecientes al bloque del este, que seducidos por un mejor nivel de
salario, emigran hacia los países de la unión europea.
• China, paulatinamente se va
convirtiendo en un poderoso polo comercial, con vinculaciones y penetraciones
en todo el globo. Basta analizar el significativo crecimiento de la economía
china de los último años, su reciente recuperación en 1997 de Hong Kong,
(un polo dinámico y financiero muy importante más allá de sus crisis) y por
encima de todo la enorme cantidad y variedad de productos chinos que se
comercializan a todo el planeta, para verificar que la penetración de China es
sumamente significativa en el orden mundial.
• Se consolida un polo de desarrollo
significativo en el sudeste asiático, con fuerte liderazgo de Japón,
que más allá de su crisis financiera actual, constituye una región de muy
fuerte incidencia internacional y de gran concentración de empresas
transnacionales como en rubros como los automóviles y electrónica.
• Todo ello, constituye signos de la
consolidación de un proceso de globalización, en donde se van delineando
varios procesos de regionalización e integración en el ámbito mundial.
En
ese marco, así como hasta fines de la primera guerra mundial, la economía se
regía bajo la influencia de Inglaterra, que constituía una nación hegemónica en
lo económico, en lo comercial, en lo financiero, en lo ideológico, en lo
político, militar etc., siendo luego desplazado por los Estados Unidos de
América, que se constituye particularmente luego de la segunda guerra mundial
como la nación hegemónica total, hoy a inicios del siglo XXI ello no se
constata. En efecto, en este mundo unipolar del punto de vista político, no se
verifica una nación hegemónica totalmente al estilo precedente. Si analizamos
los Estados Unidos, comprobamos que no ostenta la hegemonía total al menos en
lo tecnológico y productivo, en lo comercial, en lo ideológico, en lo
financiero etc., ya que emergen agentes, regiones y naciones, con fuerte
incidencia y cuota de poder de decisión. Eso si, no parece haber dudas acerca
de la hegemonía militar de los EUA. Basta analizar su participación en los
recientes conflictos como la guerra del Golfo, y los Balcanes.
Una visión por
diferentes regiones del mundo
En la década de
los 80 y 90 en América Latina se percibiço la aplicación del modelo
neoliberal, que si bien con matices en su implementación, constituye la
ideología imperante. La búsqueda de los equilibrios macroeconómicos, el combate
a la inflación y el déficit fiscal, así como procesos de liberalización y
privatizaciones de empresas públicas han dominado los objetivos de los
diferentes gobiernos. En prácticamente todos los países de la región se han
aplicado modelos económicos con tales fines, dejando en un segundo plano la
búsqueda de objetivos de contenido social que procuren un mejoramiento de las
condiciones de vida de los habitantes.
Claro
está que la aplicación de este modelo no estuvo exento de heterogeneidades y
particularidades. En efecto modelos más ortodoxos se verificaron en Chile,
Argentina, Perú. México (con diferencia también entre ellos.) En Brasil,
por ejemplo, se aplicó un modelo de política económica más protegido,
particularmente de su parque industrial aunque con la implementación reciente
de procesos de apertura y liberalización. Uruguay por su parte, continuó
un modelo de liberalización y apertura comercial, que fuera implantado desde la
década de los 70, pero con una participación del Estado muy significativa, que
se interpone a la libre competencia. En efecto, su presencia marca una fuerte
incidencia en la estructura productiva de costos (combustibles, energía,
impuestos) y en muchos casos se verifica reasignaciones del gasto público que
no parece respetar las recomendaciones del modelo en cuanto a la búsqueda de
eficiencia y la igualdad de oportunidades, asociándose más a satisfacer las
presiones de ciertos sectores de poder.
En
Europa, por su parte y también con matices, se percibe una constante que
pasa por la preservación de la Economía del Bienestar. La defensa
de un muy buen nivel de la salud, de la educación, de la seguridad social, del
empleo, etc., constituye un pilar básico donde se sustenta la sociedad europea,
que por encima de modelos económicos o ideológicos imperantes, su defensa y
preservación parece no admitir discusión. Así, comprobamos como por ejemplo en España
la sucesión de la administración del gobierno socialista de Felipe
González y Zapatero a la concepción de centro derecha del gobierno de José
María Aznar, no ha variado (pese a sus diferentes concepciones) la
preservación de la Economía del Bienestar de los españoles. Un análisis similar
se verifica en otros países de Europa.
En
defensa de su producción, mantienen fuertes restricciones por ejemplo en
materia arancelaria, así como con la producción agrícola varios países como Alemania
(principal economía europea) y en Francia aplican una fuerte
política de subsidios a su producción procurando por un lado evitar la
emigración del campo a la ciudad y por otro mantener su producción a niveles de
competitividad internacional. Es decir que esta política se enmarca en esa
preservación de la Economía del Bienestar, y que sólo la modificarán en la
medida que así lo consideren conveniente y no por las peticiones en tal sentido
que algunos países latinoamericanos realicen al respecto.
En
el ámbito político, a inicios de 1999 implantaron la unión económica
profundizando el proceso de integración europea, donde desaparecieron las
monedas propias de cada país2 dando lugar al euro, y ya han comenzado a
planificar la unión política (un parlamento único de todos los países), así
como la viabilidad de incorporar a su proceso de integración
a algunos de los países de Europa del este.
Si bien hoy ha perdido vigor, a fines de los años 90, tuvo
relativa consistencia, el enfoque denominado “Tercera Vía”.
Sintéticamente, es una opción intermedia entre lo colectivo y lo individual,
con una sesgada defensa del bienestar de la población. Sobresale en su
fundamentación el ex ministro británico Tony Blair.3
Estados Unidos, (primer economía mundial), ha
desarrollado modelos de corte típicamente keynesiano, en los que el Estado
tiene un fuerte protagonismo e intervención, defendiendo la producción,
imponiendo cupos a la importación y bajando impuestos, entre otras medidas. Así
como la modificación de la tasa de interés procurando la regulación de la
actividad económica.
Por su parte Japón (segunda economía del mundo), ha
aplicado como medidas reactivadoras, medidas de política fiscal expansiva con
fuerte gasto público en inversiones y reducciones de impuestos, asociado
también a la concepción keynesiana
Podemos
concluir pues, que en el ámbito internacional, no se verifica la aplicación de
una corriente de pensamiento dominante definida como hegemónica, en
contraposición al mundo de la hegemonía inglesa o la estadounidense tras la
segunda guerra mundial.
Si se puede verificar distintas situaciones y realidades, con
un mundo cada vez más globalizado e interactuante y cuyas tendencias son hacia
una profundización de la internacionalización, de los procesos y actividades
económicas.
Basta detenernos en los aspectos financieros, en los medios de
comunicación, en el comercio, para corroborarlo y percibir que este
escenario actual constituye un dato externo para el diseño de políticas
económicas de los países en general y en particular para los latinoamericanos. En
efecto, los cambios vertiginosos producidos en los últimos años, junto a su
profunda vinculación, constituye una de las principales características del
funcionamiento del planeta. En él, la participación en la toma de decisiones
acerca de su funcionamiento parece excluir cada vez más a los estados
nacionales y muy especialmente a los países latinoamericanos (subdesarrollados)
y particularmente a un país de economía pequeña como el nuestro. De ahí
que ese escenario se torne como un escenario dado de escasa o nula posibilidad
de incidir y modificar aisladamente.
El marco de incertidumbre y de inestabilidad económica, que reina
en el escenario económico y político mundial, puede estar asociado a la idea
que se mencionó anteriormente, en que no se verifica una nación que emerja como
totalmente hegemónica, que pueda así dictar los lineamientos del funcionamiento
del sistema comercial, productivo y muy particularmente del sistema financiero
internacional, que parece hoy por hoy funcionar con alto grado de autonomía
poco comparable con otras actividades.
Ante ese proceso de mayor internacionalización, se consolidan
procesos de regionalización e integración a modo de contrarrestar la
vulnerabilidad que ese mundo globalizado implica para los países, especialmente
para los más débiles. Vemos así el surgimiento de procesos como el Nafta, el
Mercosur y la Unión Europea entre otros, así como la discusión sobre la
creación del ALCA, y otros procesos de integración, que van pautando una fuerte
tendencia en ese sentido.
3 Al
respecto, éste expresó en abril de 1998: “No podemos volver a las políticas
de éxito seguidas durante el largo boom económico entre 1945 y 1973. No
deberíamos aceptar el individualismo de libre mercado de la derecha de los años
ochenta”. “El gran debate en política económica no gira en torno a la
macroeconomía. Todos formamos parte de un sistema global en el que los mercados
están sometidos a un duro juicio sobre asunción de riesgos económicos. Pero es
necesario un Gobierno que sea activo en educación y formación, en lograr abrir
los accesos al capital y a los mercados de trabajo, en la promoción de la competencia
en los mercados de productos y en la coordinación de la inversión en
infraestructura de primera clase”. “En política social, el reto es ofrecer
seguridad en un mundo en cambio. Necesitamos medidas específicas para atajar la
exclusión social: la combinación de educación pobre, vivienda pobre,
criminalidad elevada, ruptura de la familia y mala salud, que puede separar de
cuajo a comunidades enteras del conjunto de la sociedad. Todos nos enfrentamos
a este problema. Pero hay ejemplos que ofrecen esperanza: en Dinamarca, las
reformas del Estado de bienestar creadoras de una agencia activa de inclusión
social han tenido resultados asombrosos. En Francia hay un enfoque igual de
impresionante del mismo problema”. “Ésta es la síntesis entre individuo y comunidad
que genera esperanzas para la creación de una sociedad cívica y moderna.
Durante demasiado tiempo nos ha paralizado la oposición entre lo individual y
lo colectivo. Pueden y deben estar unidos, no siempre a través del Estado, sino
de unas redes sociales y comunitarias fuertes”. “Creo que podemos encontrar una
Tercera Vía que adopte los valores históricos de la izquierda y los ponga en
práctica de una forma nueva, combinando las dinámicas economías de mercado con
la cohesión social. Es una perspectiva excitante que, creo, ofrece grandes
esperanzas a todos nuestros países, a Gran Bretaña, y a toda Europa”.
Referencias
Bibliográficas:
-
Ensayos sobre Economía Teórica: Cátedra de Economía I, FCE y AD
-
Seminarios y Material de Apoyo: Cátedra de Economía I FCEA y AD
-
Economía Principios y Aplicaciones: Mochón y Beker 2da ED
-
Economía: Samuelson/Nordhaus 13ª Edición
-
Economía Internacional e Integración Económica: J.Tugores Ques
-
Economía Enfoque América Latina 3ª Edición : Clement,Pool,Carrillo