lunes, 15 de marzo de 2021

Unidad introductoria

Definición de Economía.

- Etimología: la palabra Economía viene del griego Oikonomia. Oikos = casa; Nemo = administrar.
 Definición de Economía:
“La Economía es la Ciencia que se ocupa del estudio de las actitudes humanas orientadas a administrar los recursos, que son escasos, con el objetivo de producir bienes y servicios y distribuirlos de forma tal que satisfagan las necesidades de los individuos, que son ilimitadas”.
(AA.VV. “Economía para no economistas”).

“La Economía es la Ciencia que estudia la conducta social, referente a la producción, intercambio y distribución de bienes y servicios con recursos escasos, para la satisfacción de las necesidades humanas”.
(AA.VV. “Economía”. Ed. Akal).

“La Economía es la Ciencia Social que estudia el problema que enfrentan las sociedades humanas al tener que asignar recursos limitados, para satisfacer fines múltiples”.
(AA.VV. “Para entender la Economía de Uruguay”).

La economía como actividad y como ciencia

El ser humano siempre ha debido realizar un conjunto de actividades clasificadas como económicas. Sin embargo, para algunos autores, debieron pasar varios siglos antes de que la reflexión sobre ellas diera lugar a la formulación de una ciencia.
En consecuencia, la economía puede ser vista como actividad y como ciencia (rama del conocimiento).

Conceptos de Economía; su objeto de estudio en general

·         Es el estudio de cómo los hombres o las sociedades utilizan o administran sus recursos escasos con el objeto de producir bienes y servicios y distribuirlos para su consumo entre los miembros de la sociedad de modo que satisfagan sus necesidades.
·        Es la ciencia social que estudia los procesos de producciónintercambiodistribución y consumo de bienes y servicios.
·         Es la ciencia social que estudia la asignación más conveniente de los recursos escasos de una sociedad para la obtención de un conjunto ordenado de objetivos.
·         Es la ciencia de la escasez.
·         Es la ciencia de la elección.

Etimología y uso de la palabra economía

La palabra economía tiene su origen en Grecia; y está compuesta por dos voces: oikos ‘casa’ y nomos ‘ley, gobierno o administración’. El primero en utilizarla fue el filósofo, historiador y general ateniense Jenofonte (ss. V y IV a. C.), quien la definió en su libro El económico como el arte de administrar bien la casa (entendiendo por casa lo que hoy se conoce como patrimonio).
Más tarde, en su libro Ética a Nicómano, el filósofo Aristóteles (s. IV a. C.) hizo referencia también al arte o la ciencia de la riqueza.

La expresión economía política apareció hacia fines del siglo IV a. C. y no se volvió a emplear sino hasta el año 1615, en la obra Tratado de la economía política del francés Antoine de Montchrétien.

La economía como actividad

a)    Actividades culturales: Son las tendientes a la conservación y desarrollo del ser, en sus aspectos físicos y espirituales. Son actividades físicas, p. ej., alimentarse, vestirse, cobijarse, dormir, realizar deportes, etc.; y entre las actividades espirituales tenemos: leer, instruirse, profesar una religión, practicar un arte, etc.
b)    Actividades políticas: Permiten ordenar y regular las relaciones sociales propias de la vida en comunidad; v. gr., organizar y participar de elecciones de gobernantes, legislar, proporcionar seguridad, administrar justicia, etc.
c)    Actividades económicas: Permiten la obtención de los medios materiales (bienes económicos) necesarios para el desarrollo de las actividades culturales y políticas; se llevan a cabo mediante el esfuerzo humano: el trabajo. Según el campo en que se desarrollan, pueden ser: individuales (llevadas a cabo por una sola persona), familiares o domésticas (desarrolladas por personas que pertenezcan al mismo grupo familiar), y sociales o políticas (cuando trascienden los límites de la familia).
Estas actividades están en permanente interrelación e incluso pueden ser mixtas (actividades culturales-políticas, políticas-económicas, etc.).
En cuanto a los medios, la economía reviste una importancia fundamental, ya que brinda la base material para la cultura y la política; pero, respecto de la jerarquía de las actividades, lo económico se subordina a lo cultural y a lo político.
En cuanto a su relación con el entorno físico (la naturaleza), a lo largo de su vida y especialmente en la realización de actividades, el ser humano se apropia de aquel y lo modifica mediante la tecnología, procurando la satisfacción de sus necesidades y deseos.
En lo concerniente a las relaciones sociales (entre seres humanos) ligadas a las actividades humanas, las hay voluntarias e involuntarias. V. gr., podemos elegir a qué grupo de amigos pertenecer, valorando el vínculo personal con cada uno de ellos; sin embargo, cuando compramos en un comercio o realizamos un trabajo, nuestro interés no pasa normalmente por entablar un vínculo personal, sino por obtener algo material a cambio, sea un bien por un precio o esfuerzo por una remuneración.
Lo económico está referido, justamente, a este tipo de relaciones sociales: las involuntarias.

El problema de la escasez. Actividades económicas. Bienes económicos y no económicos

Un bien es todo medio o recurso capaz de satisfacer una necesidad tanto de los individuos como de la sociedad. Los bienes pueden consistir en cosas o actos humanos (servicios).
Existen ciertos medios o recursos de los que el ser humano puede disponer sin ceder nada a cambio, sin renunciar a otras cosas ni tomar decisión alguna; tal es el caso del agua de mar, la luz solar y el aire (por ahora). Los mismos no poseen ni dueño ni precio, son superabundantes y no requieren de un proceso productivo para su obtención; por eso reciben el nombre de bienes libres o naturales.
En esa categoría pueden incluirse, además:
·      aquellos elementos que están fuera del alcance humano (en otro astro, por ejemplo),
·      los que, por ser inmateriales e internos, no pueden conseguirse a cambio de una contraprestación (la inteligencia, la paz interior, la alegría, la esperanza, el amor, la fe, etc.), y
·      los actos humanos espontáneos o desinteresados (los cuidados de una madre a su hijo, por ejemplo).
Los bienes libres no interesan a la Economía, denominándose también bienes no económicos.
Lo que sí interesa a nuestra disciplina son aquellas actividades humanas que exigen elegir entre medios útiles y escasos para poder lograr múltiples fines. Justamente, son actividades económicas solo aquellas que, implicando una decisión, modifican el conjunto de medios útiles y escasos a disposición del sujeto para los diferentes fines de la vida.
V. gr., es actividad económica:
·      la compra de una casa, ya que esa acción modifica el conjunto de medios que se tenía a disposición (sustituyendo dinero por una vivienda);
·      la fabricación de una mesa, pues antes se disponía de madera y trabajo y ahora se cuenta con un mueble;
·      la labor en una fábrica, porque se ha cedido tiempo y energías personales por una remuneración.
Los bienes obtenidos mediante las actividades económicas se llaman bienes económicos. Los mismos pueden ser cosas –alimentos, vestimenta, viviendas, libros, etc.–, servicios –comunicación, limpieza, reparación, enseñanza, asistencia jurídica y contable, etc.– y derechos sobre cosas o servicios; y revisten estas cualidades:
1.    Utilidad: Son susceptibles de satisfacer necesidades.
2.    Escasez: No alcanzan para cubrir todas las necesidades que de ellos existen. El ser humano debe esforzarse para conseguirlos.
3.    Accesibilidad: Pueden obtenerse mediante cierto esfuerzo.
4.    Onerosidad: No son gratuitos, sino que para conseguirlos es preciso entregar algo (una cosa, un servicio o un derecho) a cambio.
5.    Transmisibilidad: Pueden transferirse y cambiarse unos por otros.
La referida escasez conlleva a que la elección se limite a un conjunto de posibilidades, el que dependerá de los bienes disponibles, la restricción presupuestaria, la restricción temporal y la restricción tecnológica.
Cierto criterio servirá de guía para optar por una de las alternativas y rechazar el resto. El mismo estará en función del objetivo que persiga el sujeto.
La ciencia económica supone que las decisiones que se toman son el resultado de una conducta racional de los individuos. Esta garantiza que, de todas las opciones que existen para alcanzar un objetivo, la persona tomará la correcta, p. ej., en términos de su capacidad económica.
Cuando un individuo toma decisiones, sean racionales o irracionales, incurre en un costo de oportunidad, pues, si decide dar un uso determinado a un recurso, está renunciando a otras alternativas. En este sentido, el costo de oportunidad en que incurre tal individuo al decidir dar un uso específico a un recurso es el valor del uso alternativo más productivo al que está renunciando.

Las necesidades. El problema económico

Los requerimientos o sensaciones de carencia del hombre (necesidades), los medios o recursos (bienes) que se procura este para satisfacerlas y el esfuerzo que debe realizar para ello (trabajo) constituyen los elementos básicos de la actividad económica.
Las necesidades humanas pueden ser clasificadas desde distintos puntos de vista, a saber:
a)     Corporales (físicas: comer, realizar ejercicio, vestirse, etc.) o espirituales (leer, aprender, etc.)
b)    Primarias (biológicas o de subsistencia: alimento, vestimenta, vivienda) o secundarias (sociales y espirituales: seguridad, justicia, defensa, educación).
c)     Presentes o futuras.
d)    Concurrentes (reemplazables unas por otras o en cuanto a los bienes que las satisfacen; p. ej., la necesidad de ingerir un alimento puede sustituirse por la de consumir otro) o complementarias (unas suscitan otras; p. ej., la necesidad de habitación trae la de contar con mobiliario, servicio eléctrico, etc.).
Si los bienes se encontraran en cantidades ilimitadas y listos para su inmediato consumo, la actividad económica no tendría razón de ser, pero dado que el ser humano debe esforzarse para procurárselos, en razón de que solo cuenta con ellos en forma limitada, es preciso que sepa cómo aprovecharlos mejor.
La escasez surge, entonces, de la interrelación entre las necesidades humanas y los recursos con que se cuenta para satisfacerlas. Las necesidades humanas de consumir bienes y servicios exceden a la cantidad que la economía puede producir con los recursos disponibles, quedando siempre necesidades insatisfechas.
El problema económico consiste en asignar recursos que son escasos (y poseen usos alternativos) de manera eficiente, para satisfacer necesidades humanas que son ilimitadas.
Los interrogantes a responder respecto de dicho problema son tres:
1.    ¿Qué y cuánto producir?
2.    ¿Cómo producir?
3.    ¿Para quién producir?

La Economía como ciencia

El estudio de la actividad económica dio lugar a la aparición de la Economía como ciencia[1].
La Economía pertenece al grupo de las ciencias sociales, como el Derecho, la Filosofía, la Administración, la Política, la Sociología, etc., las cuales se ocupan de aspectos del comportamiento y de las actividades del ser humano.
La diferencia entre estas disciplinas sociales y las naturales radica no solo en el objeto de estudio sino también en el método científico que emplean para la adquisición del conocimiento.
Las ciencias naturales son principalmente inductivas, es decir, obtienen conclusiones a partir de experimentos controlados, realizados en un laboratorio, aislando variables que no interesan; así proceden de lo particular a lo general.
En cambio, para las ciencias sociales esta metodología no es posible. Normalmente, los fenómenos sociales no pueden ser controlados o aislados. P. ej., este mes se venden menos cedés de un determinado artista que fue un éxito el mes anterior; ¿por qué?; ¿quizás porque la gente tiene menos dinero para comprarlo?; ¿será porque está pasando de moda?; ¿o tal vez porque se está tratando de vender en lugares inadecuados?
Debido a que los problemas económicos no se pueden estudiar en un laboratorio, el método utilizado en la Economía, como en la mayoría de las ciencias sociales, es principalmente deductivo, procediendo de lo general a lo particular. Así, los conceptos económicos son definidos a priori[2] y a partir de allí empieza la reflexión.
Pero no todo en Economía es pura deducción; es posible también realizar algunos experimentos, aunque no en un laboratorio aislado. El método inductivo parte, entonces, de una serie de observaciones singulares y a partir de ellas formula generalizaciones. Para esto, la Economía recurre al auxilio de otras disciplinas, como la Estadística[3]. Así aparecen las preguntas del tipo «¿Qué pasaría si se modificara solo una variable y todo lo demás permaneciera constante?». Los economistas emplean la expresión latina céteris páribus para decir que «todo lo demás permanece constante».
El proceso de aplicar la inducción y la deducción, conocido como método inductivo-deductivo, se desarrolla de esta manera:
1.     Se observa cierto fenómeno de la realidad; a primera vista, solamente se perciben datos desorganizados.
2.     Se comienza a procesar los datos y se plantea por qué sucede dicho fenómeno y qué relación puede explicarlo, desarrollando una hipótesis (posible respuesta) mediante la inducción.
3.     Las hipótesis permiten organizar los datos en forma de teorías (conjuntos de hipótesis coherentes), leyes (relaciones regulares) y modelos (representaciones simplificadas de la realidad), mediante la deducción.
4.     Las leyes, las teorías y los modelos deben ser contrastados con la realidad, para corroborar su pertinencia.
Lo anterior evidencia la relación continua entre lo teórico y lo fáctico: la teoría ofrece las relaciones generales entre los fenómenos que se intentan explicar; y los hechos, sobre la base de los datos surgidos de las observaciones, permiten verificar y mejorar los esquemas teóricos para comprender la realidad abordada.
Si se observan hechos que, dadas ciertas circunstancias, producen determinados efectos, es decir, una relación que se repite regularmente, debe advertirse la presencia de una ley. Las leyes económicas son objetivas en el sentido de que se verifican en cierto contexto independientemente de la voluntad humana.

Las áreas de estudio de la economía

Economía positiva y economía normativa

La economía positiva se limita a la descripción de los fenómenos económicos y a la explicación científica de la realidad, mediante el análisis económico. Un ejemplo de economía positiva es el estudio de la oferta y de la demanda, y un ejemplo del análisis económico serían los trabajos sobre las elasticidades. Este enfoque económico responde a preguntas como: ¿de cuánto es el producto bruto interno (PBI) de este país?; ¿cuál es el precio de equilibrio del mercado?; ¿qué consecuencias económicas tiene un alza de impuestos?; ¿eleva el libre comercio los salarios de la mayoría de las personas?
La economía normativa pretende explicar cómo debería ser la actividad económica; es decir, opina sobre los objetivos a alcanzar por la misma, ya sea por los individuos o por el Estado. Se basa en preceptos éticos y juicios de valor sobre el qué, el cómo y el para quién producir de una economía. Responde a preguntas tales como: ¿de cuánto debería ser el producto bruto interno (PBI) de este país?; ¿debería limitar nuestro país las importaciones para favorecer la producción interna?; ¿debe eliminarse la asistencia social?; ¿debió promoverse la privatización del Estado?
La igualdad, la libertad del consumidor, el fortalecimiento de la nación, la justicia social, etc., son distintos objetivos que diferentes escuelas de pensamiento defienden como «lo mejor». Son sistemas de economía normativa el liberalismo económico, el socialismo y el mercantilismo, entre otros.

Microeconomía y macroeconomía
La microeconomía estudia el comportamiento económico de la gente con respecto a asuntos como qué comprar y qué vender, cuánto ahorrar y cuánto consumir. Se centra en las decisiones económicas de los agentes económicos individuales (empresas, familias) y de cómo estas decisiones interactúan en los mercados.
La macroeconomía se ocupa del desempeño de la economía como un todo, ocupándose de los agregados económicos, como el producto bruto, las finanzas públicas, el comercio exterior, etc.
Mientras la microeconomía analiza las piezas individuales del rompecabezas de la economía, la macroeconomía coloca todas las piezas juntas para estudiar cómo luce en su conjunto.

La Economía, ¿ciencia o ideología?

De acuerdo a la interpretación de Joseph Schumpeter (1883-1950), nos acercamos a un fenómeno y nos interesamos por él desde una visión precientífica, cargada de subjetividad, opiniones, ideas y juicios de valor que pueden estar organizados sistemáticamente como una ideología[4].
A partir de esta última pasamos a la ciencia, que requiere un trabajo y un proceso de análisis en el que, a partir del uso neutral de ciertas técnicas y herramientas metodológicas, se construye el objeto de estudio; en este caso, la economía.
Para Schumpeter, no es necesario abandonar la ideología para pasar a la ciencia, sino que basta con ser honestos y aceptar objetivamente los resultados que la última ofrece.
Dicho autor divide la ciencia económica en tres campos y señala distintas relaciones de esta con la ideología:
a)    Economía política: Son determinados principios unificadores (normativos), tales como los principios del liberalismo económico, del socialismo y otros. Este conjunto de doctrinas normativas no solo no se separan de la ideología, sino que sirven para reforzarla.
b)    Pensamiento económico: Es la suma total de las opiniones y deseos concernientes a los sujetos económicos, en especial, los que se refieren a la política del Estado. Se trata de lo que veremos a continuación como política económica.
c)    Análisis económico: Es un núcleo independiente y objetivo de técnicas y herramientas formales gobernadas por patrones y reglas.
La economía política y el pensamiento económico, para Schumpeter, se hallan condicionados ideológicamente en forma casi inevitable, pero el análisis económico se desarrolla libre y autónomamente respecto de las distintas valoraciones.

Economía política y política económica

Por su parte, la economía política facilita el marco teórico de cómo funciona el sistema económico y cómo se originan los distintos problemas; descubre las leyes que se manifiestan en los procesos de producción y distribución; explica la estructura económica y su forma de operar.
En cambio, la política económica, basándose en los conocimientos científicos de la economía política, constituye una parte de la política referida a la actividad del Estado interviniendo en la economía de un país para asegurar la adecuación de los recursos escasos a los fines múltiples (bien común); en otras palabras, es la estrategia que formulan los gobiernos para conducir la economía de los países, efectuando una manipulación de ciertas herramientas para obtener unos fines o resultados económicos específicos.
Entonces, ¿cómo se relacionan la economía política y la política económica?... La primera brinda la base teórica que la segunda utiliza para actuar. Tomando el caso de la desocupación, la economía política tratará de buscar y explicar las causas de este fenómeno, a la vez que la política económica, suponiendo que el objetivo del gobierno es reducir la tasa de desempleo, procurará adoptar las medidas más efectivas a tal fin.

Economía y política. Política económica: ¿positiva o normativa?

La política económica ¿se vincula con la parte positiva o con la parte normativa de la ciencia económica?... La respuesta es que se relaciona con las dos.
Por un lado, es evidente su relación con la política: la podemos definir como una parte de la política, resultando, por ende, esencialmente normativa.
Sin embargo, también podemos definirla como algo separado de ella y positivo, por cuanto supone el uso de herramientas o instrumentos técnicos propios de la Economía.
Ahora bien, aunque se compone de un conjunto de técnicas (medidas) con evidentes componentes de análisis económico, está absolutamente interrelacionada con la política y, por lo tanto, resulta imposible deslindarla de las distintas ideologías. Así, un economista con una cosmovisión liberal difícilmente concuerde con las medidas de política económica que propondría un economista socialista, y viceversa.

Ejercicios: respondan a partir de la lectura del material
1.    ¿Son estas cuestiones macroeconómicas o microeconómicas?
1.1.  Los cambios climáticos pueden afectar la tasa de inflación de un país.
1.2.  La familia se somete a una restricción presupuestaria: solo dispone de su ingreso.
1.3.  Según el Indec, el PBI argentino rondaba los 398 mil millones en el cuarto trimestre de 2008.
1.4.  La empresa busca maximizar su ganancia.

2.    Indiquen si los siguientes enunciados pertenecen al campo de la economía positiva o al de la normativa.
2.1.  El 40% de los casi dos millones de desempleados en Uruguay tiene menos de veinticuatro años, y la mayoría de ellos son varones.
2.2.  La tasa de desocupación en la Argentina es muy elevada.
2.3.  La forma en que se mide la tasa de inflación actualmente en la Argentina es errónea; debería volverse a la metodología anterior.
2.4.  La tasa de inflación en Uruguay cayó del 8% en 1993 al 1,6% en 1994.

3.    ¿Cuál es la diferencia entre la economía política y la política económica? ¿Cómo se relacionan?
4.    ¿A qué se considera necesidad en Economía?
5.    Comparen las necesidades de los adolescentes actuales con las de sus padres cuando tenían su edad. Relacionen las diferencias con el cambio de la oferta en el mercado y con el cambio cultural. 
6.    ¿Cuál es la función que cumplen los bienes o recursos en la economía?
7.    ¿Cuál es la diferencia entre bienes libres y bienes económicos? ¿Cuáles interesan en Economía?
8.    ¿Cuál es, a grandes rasgos, el problema económico de la escasez?




[1] Llamamos ciencia a un conjunto de conocimientos metódicamente adquiridos y sistemáticamente ordenados.
[2] Locución latina que indica la demostración consistente en ir de la causa al efecto o de la esencia de una cosa a sus propiedades.
[3] Rama de la Matemática que estudia la realidad mediante un conjunto de datos numéricos, obteniendo información cuantificable de los fenómenos observados y estableciendo relaciones y frecuencias que permiten producir hipótesis y predecir comportamientos.
[4] Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc.

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